El blog de Tere Guerrero

Hechos 4:20 "porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído."

Blog y verso

El blog de Tere

Hechos 4:20 "Porque no podemos dejar
de decir lo que hemos visto y oído".

Blog y verso

El blog de Tere

Hechos 4:20 "Porque no podemos dejar
de decir lo que hemos visto y oído".
Devocionales

Amor y obediencia

Amor y obediencia

 

¿Te gusta sentirte amado? ¿Eres una persona obediente?

Existe una relación directa entre nuestro amor a Dios y la obediencia a sus mandamientos. En la medida que crecemos en nuestro amor por el Padre, vamos a querer obedecerle, hay una relación estrecha entre el amor y la obediencia.

Los momentos en los que dudamos del amor de Dios estamos más vulnerables a caer en tentación. Cuando empezamos a dudar del amor de Dios, nuestros corazones no se quedan quietos, empezamos a buscar satisfacción en otra cosa que no es Dios, empezamos a compadecernos de nosotros mismos y nos damos ciertas gratificaciones, aunque no sean legítimas, desde el punto de vista de Dios.

Hay una relación directa entre sentirse amado por Dios y obedecerle, también cuando no nos sentimos amados y pecamos.

Así funciona la idolatría, en cuanto desplazamos a Dios de su lugar central, nos colocamos en una situación vulnerable hacia las seducciones del mundo.          

Juan 15:9-10 dice: “Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardareis mis mandamientos permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor”

El secreto nos lo revela Jesucristo mismo:

1.-Él Padre ama a Jesús.

2.-Jesús nos ama.

3.-Jesús guardó los mandamientos de Su Padre y permanece en el amor del Padre.

Esa es la permanencia, en ese orden. Dios nos pide hacer lo que Jesús hace en su relación de amor con Él. 

Cuando permanecemos en Cristo, como el pámpano vive insertado en la vid, tenemos amor por su palabra, sus promesas, sus mandamientos, su segunda venida, su voluntad, su evangelio y todo lo relacionado con su reino. Ahora será un deleite para nosotros, no un peso o carga, permanecer conectados a Jesús como la Vid. Porque le amamos y tenemos la certeza que Él nos ama también.

El “secreto” es la permanencia en Cristo.

¿Qué es permanecer? Mantener una comunión consciente y constante con Dios. Estar con Cristo, vivir con Cristo, interactuar y conversar con Cristo, depender de Cristo momento a momento, día tras día. 

En Juan 15:5 Jesús expresa: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”

Es inconcebible amar a Dios y no querer obedecer, así como es inconcebible obedecerle y no amarle.

3 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *